domingo, 31 de marzo de 2013

30 días de tortura

La semana antepasada fui al médico y me dijo lo que ya venía esperando que cualquiera de los cuatro que me atienden me dijera "Necesito que bajes de peso" cinco palabras que me venían aterrorizando. Si, se que he subido bastante de peso, pero de verdad que trato de controlar la ansiedad por comer y no lo logro... El endocrinologo ya me sentenció, de aquí a junio tengo que bajar al menos 5 kilos y de verdad que ahora tendré que esforzarme... me dio un plan de comidas, no una dieta, pero si un plan de comidas para que pueda sentir que "como de todo" sin sobrepasarme en lo que no debo. Así que a modo de dejar por un tiempo todo aquello que me gusta y enloquece, hornee una charola de panquecitos. La verdad es que nunca antes lo había hecho, y si bien, la harina ya venía más que preparada, también es cierto que todo tiene su chiste, hasta el hecho de saber batir bien la mezcla al momento, agregar primero la clara y después la yema del huevo, batir a mano en lugar de a batidora... y todos esos pequeños consejines que fui tomando de aquí y de allá con el fin de hacer unos cupcakes decentes... el resultado, creo yo -y mi mamá- no ha sido tan malo... después de que pasen mis treinta días de régimen quizás me anime a probar nuevamente.


Charola lista, aún en el horno, recién terminados, pareciera que van en crecimiento
los primeros muy planos y los últimos muy abombados.


El betún lo hice con queso crema, mantequilla y azúcar glass. De esta última solo
puse un poco dado que los cupcakes ya eran de chocolate, no quería
azúcar en exceso.


Un cupcake primadonna y un cupcake Shawol, ambos mordidos por mi♥

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