jueves, 18 de noviembre de 2010

Así era...


Los abuelitos son personitas entrañables y maravillosas...

  • Son ese señor de edad que casi no tiene cabello...
  • Son ese señor al que se le empaña la mirada cuando ve una foto vieja...
  • Son ese señor que te cuenta mil historias sobre la misma foto...
  • Son ese señor que siempre tiene una caricia... aunque nos hayamos portado mal...
  • Son ese señor que te pone acertijos difíciles... y al que rara vez, le ganas...
  • Son ese señor que siempre recuerda canciones de su época...
  • Son ese señor que juega contigo, cuando los papás no puede... o no quieren...
  • Son ese señor que siempre tiene un dulce en la bolsa de su pantalón para regalarte...
  • Son ese señor que no ve bien y necesita lentes...
  • Son ese señor que no se detiene... que le gusta viajar y no quedarse quieto...
  • Son ese señor que le "saca la vuelta a la muerte"
  • Son ese señor que tiene una risa inconfundible...
  • Son ese señor que siempre tiene planes por cumplir...
  • Son ese señor al que mamá tanto quiere... y quien nunca le ha fallado...
  • Son ese señor que nos cuida cuando los papás tienen una "cita importante"...


Mi abuelito era así... pero ahora me tiene que cuidar desde otra parte... tendré que hacer uso de mi memoria para volver a escuchar sus historias, su risa... sus consejos... 
Yo tuve el abuelito más wuay del mundo... y le doy GRACIAS por haber estado todo este tiempo conmigo... solo le pido que me espere en esa otra vida... no sé si lo haré esperar mucho o poco... pero espero poder recolectar muchas historias para contarle... y poder decirle con orgullo que ayudé a mi mami a comprender su ausencia... 



2 comentarios:

Liova dijo...

Hola!!!! Los abuelos son los familiares más entrañables. Te quieren, juegan contigo, te aconsejan, te miman,... Yo tampoco tengo abuelos, los perdí hace muchos años y los recuerdo con mucho cariño. BESITOS Y SALUDITOS DESDE ESPAÑA.

Daniel Marcos dijo...

Afortunada tú de haberlo podido tener a tu lado, ahora seguro que te sigue cuidando desde allí donde esté...

Yo no tuve tanta suerte... sólo pude conocer a mis abuelas, materna y paterna... pero ahora ya tampoco ninguna de ellas vive.

Un beso, señorita Evans.