lunes, 15 de agosto de 2016

De lo que me agobia...

Hace poco más de dos meses me... "ascendieron" en mi trabajo, y lo pongo entre comillas, no porque no lo considere importante, nada de eso, sino más bien porque no es propiamente un ascenso. Me ofrecieron un cargo más alto, pero no es algo que se gane en realidad porque fuera el siguiente nivel al que cualquier empleado podría aspirar; siento que no me explico correctamente en el punto. 
En fin, el caso es que es un cargo, que si bien me gusta y aumentará, obviamente, mi experiencia laboral, también es cierto que es un puesto que me causa mucho conflicto, sobretodo por la parte social. No recuerdo si ya lo he mencionado en alguna ocasión anterior, la parte de lo mucho que me cuestan las primeras interacciones.
Cuando me ofrecieron el cargo, me sentí, si, halagada, emocionada, nerviosa, temerosa, expectante y dudé mucho en si aceptarlo, porque a final de cuentas es una responsabilidad. Sin embargo, hice caso a esa máxima que dice:
Y entonces dije que si, me aventuré a la Dirección de la Facultad, como dije, han pasado poco más de dos meses y... creo que no tengo el temple y corazón para ese puesto. Sé que es muy poco lo que he estado en este y no debería precipitarme en elaborar juicios, pero... me he sentido tan... sobrepasada, tan descuidada y mal organizada en muchas cosas, siento que he descuidado aspectos importantes de la docencia por las cosas administrativas... no culpo a nadie, sé que es responsabilidad mía y aún así, me siento de repente entre Escila y Caribdis....
Me frustra que la gente no trabaje en equipo, que se alteren por cuestiones que se pueden solucionar hablando como gente civilizada que se supone que somos, me produce incomodidad que, se supone estamos para ver por los alumnos y hay quienes ven primero por sus intereses. Tengo la playera muy bien puesta, nunca me ha causado conflicto dar de mi tiempo, de experiencia, de mi trabajo y hasta de mi dinero para cosas que ayuden a los estudiantes a crecer y... sin embargo, no había habido un periodo escolar donde me sintiera tan... inconforme con mi actividad docente, siento que no di todo de mi en el aspecto de clases, la parte administrativa me ha agobiado en varias ocasiones, no duermo bien, le doy vueltas a varias cosas, siento una opresión en el pecho y.... aaahhh... la verdad es que me siento algo sola y agobiada.
No quiero dejarlo, no quiero renunciar, pero al inicio me dijeron que estaría estos meses a prueba y siento que si me dicen que no funcioné, tendrán la razón... creo que no tengo el corazón para esto... a mi me gusta la docencia, no lo administrativo, no soy el tipo de persona que trabaja en equipos donde primero se ve por lo personal y luego por la comunidad, no soy de las que le da por su lado a las personas para no causar incomodidades o para protegerme y caerle bien a los superiores, no soy del tipo sociable que puede liderar un equipo para que este salga adelante... 
El periodo escolar terminó y no sé en realidad cuáles sean los planes a seguir por parte de los superiores, aunque más bien creo que si no me retiran desde ahora del puesto, es porque es precipitado y engorroso rearmar nuevamente algo para cubrir el puesto. Sé que me habría arrepentido de decir que no... y sin embargo, creo que mi vida sería más tranquila en este momento, si no hubiera dicho que si.






miércoles, 10 de agosto de 2016

Aquí voy de nuevo...

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Escribir nunca ha sido fácil, siempre me ha costado. Cuando inicié este blog, lo hice con las ilusiones e inocencia de alguien que acababa de entrar en la década de los 20´s a veces me parece increíble que ya hayan pasado casi diez años desde que abrí este espacio y... poco más de cinco que lo dejé de lado e hice promesas cada vez más absurdas de volver y retomar.
La única verdad, es que me volví muy desorganizada, nunca lo fui de una manera excepcional, pero vamos, que al menos algo de orden tenía en mi vida y me administraba para tener algo más de actividades; sin embargo, los últimos años, es como si solo me hubiera dejado ir con la corriente, quiero hacer un cambio en el chip mental e iniciar una nueva forma de vida... pero no sé como...
Hay días en los que simplemente no le encuentro razón de ser a mi existencia a lo que hago, a lo que digo. Patético. Lo sé. 
Este es mi intento (ya hasta perdí la cuenta) de retomar una idea en mi vida. Soy una mujer de treinta años, sin vida social, con sobre peso y con muchos miedos, hay tantas cosas que a veces quisiera decir, pero yo misma me censuro, no lo expreso, me lo guardo. Debo admitir que no tengo grandes amistades y que conste que no estoy menospreciando a las personas que han permanecido a mi lado estos años, que me hablan, me saludan y ocasionalmente me preguntan como estoy. Valoro mucho eso... pero no tengo a quien contarle como me siento cuando la gente me mira extraño al saber que tengo 30 años y sigo soltera, cuando me miran con condescendencia al decirles que tengo un tratamiento médico, cuando me miran con burla por mi sobrepeso; no tengo a quien decirle como me frustran las burocracias y la gente mediocre que no sabe trabajar en equipo... y duele.
Muchas (por no decir todas) de estas situaciones, obviamente son mi culpa, por no ser más sociable, más abierta, menos sincera. Porque así es... varias personas me han dejado de hablar por externarles mi opinión luego de que la pidieron, a veces no sé qué es lo que la gente espera de mi.
Nuevamente estoy aquí, intentando retomar el rumbo de mi vida, con nuevos planes en la cabeza y la idea de mejorar, de aligerar el alma mediante las palabras, de imponerme un reto y cumplirlo, porque a final de cuentas existe un registro escrito. Ya no prometeré nada... seré como el programa de AA un día a la vez... espero lograr mis propósitos y estar satisfecha al alcanzarlos.

viernes, 12 de febrero de 2016

Opinión: Breakfast at Tiffany's

Mi librito, tiene una portada fea y simple,
pero me costó $20.- pesitos jejeje
De "Desayuno con diamantes" o "Desayuno en Tiffany's", primero escuché la canción que representa la película <<Moon River>> y ya muchas veces obviamente he escuchado referencias, tanto a la película, por Audrey Hepburn, como a la película, porque es de Truman Capote.
Pues bien, inicié su lectura con muchas ganas y expectativas, nunca he visto la película en realidad, así que no sabía nada de nada de la historia y al inicio, me generó mucha curiosidad, esta parte de "¿Dónde está Holly? ¿Qué fue de esta chica?" vamos, que me interesó de inmediato y comencé a avanzar en las páginas y cuando terminé, me quedé en un estado de ¿Ya? ¿Eso fue todo? 
Si, Holly Golightly es un personaje entrañable, que vive y deja ir las cosas malas, que busca su escencia y una existencia auténtica, pero, me quedé sin mucho en realidad, para mi, este libro es como asomarte a la ventana de alguien y ver su vida unos cuantos días. No más.
Me gustó, si. Me gusta que tenga una lectura amena, sencilla y personajes que, a pesar de lo corto, se vuelven entrañables, desde la linda Holly, hasta el Doc con su breve aparición, me dio mucha ternura.
Tiene varias frases para reflexionar o más bien para ver dentro de la propia existencia; una de las que más me agradó fue:

No entregues nunca tu corazón a un ser salvaje, porque si lo haces, más fuerte se vuelve.

Haciendo referencia a si misma, Holly como un ser salvaje, que no busca más que su propio camino, con sus propias ideas y a final de cuentas, aceptando sus propias responsabilidades y consecuencias.

Es un buen libro, si. Lo recomiendo como una lectura rápida y realista que, a pesar de haber sido escrita en 1959, no pierde actualidad, ya que su personaje es tan entrañable, que nos hace querer a cualquiera, desayunar un día de estos en Tiffany's.



P.D. No soy experta en literatura, ni esta es la gran reseña, simplemente es mi opinión de esta obra.
Este libro entra en mi Reto Literario 2016